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5 metodologías activas para tu aula

Sabemos que estás o deberías estar disfrutando de unas más que merecidas vacaciones. ¿No es así? La sombra del curso que viene acecha cuando menos te lo esperas. ¿Qué metodologías y recursos debería usar? Para que puedas estar al día en septiembre, te traemos las cinco metodologías activas más fáciles de usar en tus clases.

Nadie hablaba de las famosas metodologías activas hasta que se empezó a poner el foco en el alumno/a, es decir, hasta que comenzó a darse un cambio en los roles dentro del aula poniendo al alumnado como centro del aprendizaje y al profesor como guía de ese aprendizaje. La labor del docente, en estos casos, es la de acompañar, guiar, orientar, supervisar y facilitar el aprendizaje al alumnado.

Con las metodologías activas se busca adaptar la enseñanza a las necesidades de cada alumno/a mediante experiencias educativas. El objetivo principal es empoderar y motivar al alumnado, a la vez que se trabajan las competencias clave y habilidades como la autonomía, el pensamiento crítico o la cooperación. Todo ello acompañado de las tecnologías como herramientas facilitadoras para el aprendizaje.

Hay una gran cantidad de metodologías activas. A continuación os mostramos aquellas que pueden resultar más interesantes para aplicar el curso que viene. Seguro que las conoces, pero esperamos aportar algo que te pueda ayudar.

1. ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos)

Consiste en proponer una situación real al alumnado, de forma que estos busquen una solución y creen proyectos que den respuesta a problemas. De este modo, el alumno se convierte en protagonista de su propio proceso de enseñanza-aprendizaje. Con este tipo de metodologías se facilita la retención del conocimiento, la interdisciplinariedad y la motivación del alumnado. En este tipo de actividades, no solo es importante el producto final, sino su proceso de creación.

2. Gamificación

Es un método de aprendizaje donde se traslada la mecánica de los juegos al ámbito educativo con el fin de hacer del aprendizaje una diversión para el alumnado. Incrementa por tanto la motivación, el compromiso y la superación.

3. Design Thinking

Esta metodología propone necesidades reales del entorno para que el alumnado busque respuestas de forma original y creativa, siguiendo un proceso ordenado: descubrir, interpretar, idear, experimentar y evolucionar. Con esta metodología se logra desarrollar la creatividad, el pensamiento crítico y el trabajo en equipo, entre muchas otras cosas.DTProceso Design Thinking

4. Flipped Classroom

Se sustenta principalmente en invertir el modelo de aprendizaje: los materiales educativos se plantean y se estudian fuera del aula, de forma online, para luego trabajarse dentro de esta. Es decir, explorar en casa y comprender en clase mediante la discusión y resolución de problemas. Con esto se consigue que los alumnos sean los protagonistas y se optimice el tiempo en clase, atendiéndose de forma más individual a cada uno. Una técnica muy útil si pensamos en periodos dentro y fuera de clase.

5. Aprendizaje cooperativo

Es una metodología en la que los alumnos se organizan en pequeños grupos, asumiendo roles que los diferencia en sus responsabilidades y tareas. Se trata de alcanzar una serie de objetivos compartidos, además de discutir, evaluar y ayudarse entre ellos mismos. Sirve, por tanto, para mejorar la atención, la implicación y la adquisición de conocimientos.

Roles trabajo cooperativo

Estas metodologías se pueden combinar unas con otras para hacer del proceso de aprendizaje una auténtica experiencia y conseguir romper las paredes del aula. Pronto os contaremos más sobre recursos y herramientas que podéis usar para el próximo curso, para que, pase lo que pase, estemos preparados.

 

 

 

 

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